Rey Proenza - Artista Cristiano del Año - Canada Latin Awards

El domingo 3 de septiembre de 2017 es una fecha que siempre recordaré. Ese día Dios me recordó que lo que El promete, lo cumple, sólo tenemos que creer.

Toda esta historia comenzó hace dos años en el sótano de casa. En la vida pasamos por momentos en los cuales se despierta una sed muy intensa por conocer quién es Dios realmente, por intimar con nuestro Padre Celestial. Fue en esta estación de mi vida donde surgieron las primeras líneas y melodías de lo que hoy es mi primer disco TODA UNA VIDA. Me liberé de todo tipo de fórmulas y di espacio a la honestidad. Mostrarse tal cual eres en una canción no es tarea fácil, mas supe desde el primer día que la honestidad y el mostrarme tal cual soy serían los principales recursos para este proyecto.

Poco a poco las palabras formaron oraciones, las oraciones dieron espacio a versos y estribillos y así, casi sin darme cuenta, nació una de las mejores cosas que he podido hacer en mi vida hasta este momento. El viaje fue escabroso en ocasiones, los grandes sueños no se materializan en fábricas de producción en serie, es un trabajo minucioso, todo hecho a mano y usando solamente los mejores materiales de construcción.

 

Cuando miro este trofeo y veo la estrella que forma parte de él, siento que Dios me recuerda lo que un día me dijo en medio de un tiempo de intimidad con El:

LAS ESTRELLAS TIENEN UN PRECIO.

El precio de mi estrella ha sido haber muerto a mi yo, a mis sueños y a mi ego (esas son las nubes negras que ocultan el cielo de nuestros ojos y nos hacen perder la orientación). Ya no busco ser mejor que otro, ya no me comparo con nadie. Hoy entiendo que en mi imperfección está la fuerza que me hace buscar el rostro de mi Padre y en mi humanidad el secreto que le hace a El amarme del modo que me ama.

Ya no hay pretensiones, hoy sólo somos yo y mis canciones que te regalo.

 

Ver fotos de la noche de premiaciones.

 

 

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